Conecte con nosotros

Perú

La izquierda peruana envía al Congreso una ley para estatizar el Fondo de Pensiones

Congresistas de izquierda enviaron una ley que permita a los afiliados del sistema AFP retirar todos sus ahorros de la misma y pasarse a un sistema estatal. Los legisladores además buscarían eliminar el sistema privado, y sustituirlas por un fondo controlado por el Estado.

Publicado

en

La Comisión de Reforma Previsional del Congreso aprobó la semana pasada los lineamientos generales del Organismo Público de Pensiones (OPP), institución que regiría el nuevo Sistema Provisional Peruano. La propuesta de la comisión pasará al Pleno del Congreso para su respectiva aprobación. 

El principal objetivo de la OPP es reemplazar a la estatal Oficina de Normalización Previsional (ONP), creada en el año 1992 por el Gobierno del entonces presidente Alberto Fujimori, y a los programas Pensión 65 (bonos para adultos mayores) y Contigo (bonos en general, principalmente a familias).

La entidad estatal se encargará de gestionar el Sistema Integrado previsional y tendrá entre sus funciones: recaudar y acreditar aportes de los afiliados; verificar y pagar derechos previsionales del sistema; atender los procesos administrativos relacionados a pensiones; y establecer la política de inversiones que deben cumplir los gestores de fondos. 

El Estado sería el responsable de recaudar el descuento mensual del sueldo de los afiliados, definiría cómo invertir su dinero e, incluso, realizaría el pago de las pensiones.

Sin embargo, en la propuesta no se especifican los mecanismos de control necesarios para proteger los ahorros de los afiliados en el OPP, lo que genera preocupación entre diversos sectores. 

Ad

La Presidente de la Comisión, Carmen Omonte, aseguró que las pensiones de las AFPs se mantendrán; mientras que a diferencia de la ONP, su Organismo contará con diversos tipos de fondos. Los gestores escogidos serán supervisados por la Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones y por el Banco Central de Reserva (BCR).

Según Omonte, la iniciativa recoge “lo mejor de las propuestas y recomendaciones que aportaron instituciones como el Ministerio de Economía y Finanzas, el BCR, el Ministerio de Trabajo, el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, organismos como la OCDE, el BID, CEPAL y la OIT, expertos nacionales e internacionales y de todos los gremios de trabajadores del país y diversas asociaciones de pensionistas y jubilados”.

También sostuvo que “son las AFPs las que están generando miedo en la población por temor a la competencia; y que los aportantes pueden confiar en el proyecto aprobado por la Comisión, porque se creará una Defensoría del Aportante en caso de presentarse cualquier irregularidad”.

Pese a que una mayoría significativa de los peruanos se han opuesto a esta medida, la congresista Carmen Omonte señaló que “la reforma es un pedido, una demanda, una válida exigencia, de más del 80% de la población“, cifras sin respaldo totalmente sacadas de la galera.

Diputada Carmen Omonte, de Alianza para el Progreso.

Ad

Haciendo eco de esta noticia, la encuestadora IPSOS realizó un sondeo en el que se reveló que el 91% de afiliados de las AFPs prefiere continuar siendo dueño de su propio fondo de pensiones, en lugar de que vayan a una gran bolsa común.  Además, se indica que el 69% de los afiliados están a favor de que la AFP continúe administrando su dinero.

Un día después de aprobarse la propuesta, la Asociación de AFP se pronunció en contra de dicha acción. La asociación señaló que es preocupante que una entidad pública se encargue de administrar los fondos de pensiones, cuando la experiencia ha demostrado que el sector privado es más eficiente en realizar dicha labor.   

El gremio de AFP advirtió que esta situación se agravaría en un contexto en el cual no se ha discutido el rol que tendrá el Estado en este nuevo modelo y en el que además este organismo operará sin competencia de ningún tipo. 

En el comunicado señaló que “la última vez que el Estado manejó los ahorros previsionales, el Instituto Peruano de Seguridad Social (IPSS) usó los fondos con fines políticos, y este organismo acabó teniendo 80 veces más pasivos que activos”

También, la Asociación está preocupada por la falta de precisión y explicación de varios puntos que no han sido aclarados, como la manera en que se garantizará la sostenibilidad de la entidad que se plantea crear y el impacto que tendría esta medida sobre los afiliados y su libertad de elección, sobre todo, tomando en cuenta que la mayoría de los aportantes a las AFPs prefieren que estas sigan manejando sus ahorros de jubilación

Si bien es cierto, todos coinciden en la necesidad de realizar una reforma del sistema previsional para garantizar que todos los peruanos cuenten con una pensión justa, les recordaron a los miembros del Legislativo que “los cambios deben construirse sobre lo que hoy funciona y beneficiar a los afiliados, no suponer un retroceso a modelos que no han tenido éxito anteriormente”.

Ad

Este sábado, el Congreso discutirá sobre la aprobación del proyecto que permite un nuevo retiro de aportes para los afiliados a las AFP, luego de que las Comisiones de Economía y Defensa del Consumidor no llegaran a un acuerdo sobre el retiro de hasta S/ 17.200 (unos US$ 5.000 aproximadamente) para quienes no hayan registrado aportes por 12 meses. 

Según el presidente de la Comisión de Economía del Congreso, Anthony Novoa, la propuesta liberaría fondos para 3 millones de afiliados al sistema privado por un costo que supera los S/ 15 millones (unos US$ 5 millones aproximadamente).

La realidad en el sistema político peruano es que no existe ningún partido que represente a una verdadera derecha, que defienda un sistema que permite la libertad y la responsabilidad individual, y que aleja a los políticos socialistas y más radicales de los fondos de los ciudadanos. 

Con este panorama, en donde cada día surgen nuevos testimonios que acusan al presidente Vizcarra de corrupción a menos de un año para las elecciones generales, el país apunta cada vez más hacia la misma ruta socialista que países como Chile y Bolivia han tomado, acabando con un modelo altamente favorable para los ciudadanos, y que convertirá al país, según los expertos, en el país con menos pensionistas a nivel mundial. 

Seguir Leyendo
Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Perú

Luego de desembarcar en México, VOX se reunió con Keiko Fujimori y extiende su fuerza en Hispanoamérica

Publicado

en

Luego de la criticada reunión de Abascal con senadores del PAN, tres altos dirigentes se reunieron con la ex candidata presidencial peruana y actual líder de la oposición para que firme la Carta de Madrid.

El partido de derecha español VOX busca extender su presencia en Hispanoamérica. Tras el reciente viaje de Santiago Abascal a México, los miembros del partido continúan extendiendo su cruzada anticomunista en la región.

Esta semana fue el turno de Perú, donde aterrizaron el europarlamentario de VOX Hermann Tertsch y el diputado y vicepresidente de la formación, Víctor González, acompañados por Jorge Martín Frías, el director de la Fundación Disenso, el think tank que sustenta los postulados de Vox.

Allí se reunieron con diputados de los partidos peruanos de derecha Renovación Popular (López Aliaga), Avanza País (Hernando de Soto) y Fuerza Popular (Keiko Fujimori), quienes firmaron la Carta de Madrid, el documento fundacional del Foro Madrid, que busca ser la contracara del Foro de Sao Paulo.

El manifiesto cuenta ya con las adhesiones del candidato presidencial derechista chileno José Antonio Kast, del diputado e hijo del presidente brasileño Eduardo Bolsonaro, y del ex presidente colombiano Álvaro Uribe, a quien visitaron en Colombia los tres dirigentes españoles antes de pisar Lima.

A comienzos de septiembre Abascal llevó esa misma carta a México y sacudió el tablero político. La gran mayoría de los senadores del PAN recibieron con sonrisas y abrazos al Presidente de VOX y firmaron la carta. Sin embargo, la dirigencia del partido, mucho más de izquierda y cómplices con el gobierno socialista, hicieron que los congresistas borraran la foto de Twitter de la reunión y negaran cualquier afiliación con la formación española.

Con el mismo espíritu pero con mejores resultados, Tertsch, González y Frías sumaron el apoyo de las más importantes formaciones peruanas que luchan contra el gobierno comunista de Pedro Castillo, y que hasta último momento desconocieron su triunfo electoral.

Dos de los los congresistas que firmaron la Carta, Jorge Montoya y José Cueto, fueron los que lideraron la batalla judicial por el fraude electoral de Perú Libre que anuló actas y permitió que Castillo ganara por escasos votos el ballotage. Hoy en día, son perseguidos políticamente por la Fiscalía peruana.

Montoya y Cueto forman parte de Renovación Popular, que tiene de líder a Rafael López Aliaga, un empresario de derecha que en sus actos pide “muerte al comunismo y a Castillo”, y que apodaron como el “Trump peruano” en las pasadas elecciones presidenciales, donde quedó en tercer lugar y por escaso margen no entró al ballotage.

La gira peruana terminó con una reunión clave entre Tertsch, González, Frías y Keiko Fujimori, quien a esta altura se ha convertido en la líder de la oposición al gobierno de Castillo, y muchos temen que la nueva administración la use de chivo expiatorio con causas judiciales inventadas como hizo Evo Morales en Bolivia con Jeanine Añez.

“Compartimos nuestra preocupación sobre el avance del comunismo y reafirmamos nuestro compromiso en defensa de la libertad y democracia”, expresó la ex candidata.

La misión de los tres hombres consistió en unir a la derecha peruana y exhibir músculo en un país que VOX considera invadido por el comunismo. Tal como lo hizo en México para marcarle territorio a López Obrador, otro enemigo de la derecha mundial.

Con todo, Perú ofrece a VOX un considerable poder simbólico. Castillo, al igual que López Obrador, cuestionó los efectos de la conquista y la colonización española, una transgresión imperdonable desde la óptica del grupo de Abascal, que justamente reivindica ese periodo de la historia y asegura que sin la llegada de los españoles, el continente americano nunca hubiera prosperado.

Los dirigentes de VOX también recibieron el respaldo de Erasmo Wong, dueño del canal de televisión Willax, ferviente opositor a Castillo y una de las pocas voces de derecha que queda en los medios peruanos.

Seguir Leyendo

Perú

El gobierno comunista de Perú busca nacionalizar el yacimiento de gas de Camisea

Publicado

en

Castillo y Bellido tienen los ojos puestos en el yacimiento de gas más importante del país, responsable de producir el 40% de la energía eléctrica del país y dejar una producción equivalente al 0,5% del PBI.

El primer ministro de Perú, el comunista Guido Bellido, amenazó este domingo con nacionalizar el yacimiento de gas de Camisea si el consorcio formado por la argentina Pluspetrol, la española Repsol y la estadounidense Hunt Oil, entre otras empresas, se niega a “renegociar” el reparto de beneficios dándole más regalías al Estado.

En un mensaje publicado en Twitter, Bellido aseguró que el Gobierno está convocando al consorcio para que acepte entregar una cuota mayor al Estado de las ganancias obtenidas por la venta del gas de uno de los mayores yacimientos de Latinoamérica.

“Caso contrario, optaremos por la recuperación o nacionalización de nuestro yacimiento”, publicó Bellido, cumpliendo con sus promesas de campaña.

Esta es una total violación de los derechos de propiedad de las empresas, ya que hay un contrato vigente que determina las repartijas de utilidades con el Estado. También hay un momento para renegociar este reparto, y es cuando vence el actual contrato y se debe firmar uno nuevo. El plazo de concesión de 15 años venció en 2019, y ese año fue extendido 5 años más, por lo que hasta 2024 el contrato no puede ser renegociado.

Dentro del consorcio de Camisea, Pluspetrol es el socio mayoritario con 27,3% de participación, seguido de la estadounidense Hunt Oil (25,1%), la coreana SK Innovatión (17,6%), la española Repsol (10%), la argentina Tecpetrol (10%), y la argelina Sonatrach (10%).

Sin embargo, desde 2019 está bloqueada la compra de la participación de SK Innovatión por parte de Pluspetrol al exigir el Estado peruano la firma de una cláusula anticorrupción que obligaba al comprador a desprenderse de sus derechos sobre el yacimiento en caso de que en adelante se hallara algún caso de corrupción en Camisea.

Pluspetrol se encarga desde 2004 de realizar las actividades de exploración y explotación de las reservas de gas natural en los bloques 56 y 88 de Camisea y su posterior procesamiento en la planta de fraccionamiento de Malvinas, ubicada a orillas del río Urubamba, donde se separan los líquidos y el gas seco.

De esta forma, Camisea procesa 92% de la producción fiscalizada de gas natural de Perú y su gas permite generar más del 40% de la energía eléctrica consumida a nivel nacional. Durante sus primeros 15 años de operaciones, Camisea facturó 30.000 millones de dólares tras una inversión de 5.000 millones de dólares y generó regalías para el Estado peruano por valor de 8.000 millones de dólares, lo que equivale al 0,5 % del Producto Interior Bruto (PIB) del país.

Una caja así en manos de Pedro Castillo podría ser la mina de oro que el gobierno comunista peruano estaba buscando para financiar sus políticas públicas. De todos modos, una nacionalización de Camisea tendría resultados desastrosos para Perú, y el país podría entrar en el largo plazo en una severa crisis energética como Cuba o Venezuela.

Seguir Leyendo

Perú

Pedro Castillo busca declarar a los medios “necesidad pública” y avanza sobre la libertad de prensa

Publicado

en

Desde el Congreso la bancada de Perú Libre promueve un proyecto de ley para controlar los medios de comunicación nacionales y promover los medios

En la última semana se dio a conocer la propuesta legislativa de Augusto Reyes Cam, diputado de la bancada del partido comunista Perú Libre por el departamento de Huánuco para nacionalizar la radiodifusión, la difusión por aire y cable, además de los medios digitales.

El proyecto de Ley 269/2021-CR buscar “declarar de necesidad pública e interés nacional la justa y equitativa distribución del espectro electromagnético y radioeléctrico en radio, televisión y otros medios de comunicación, u la transmisión en el territorio nacional“. 

La declaración de necesidad pública le permitiría al Poder Ejecutivo echar mano en estos sectores y operarlos como si estuvieran prácticamente nacionalizados. La ley además le otorgaría al Estado obligaciones tales como garantizar proyectos descentralizados de medios de comunicación, fomentar la mayor cantidad de emisoras de radio y televisión posibles a través de creación de nuevos medios estatales, generar condiciones necesarias para garantizar que todas las comunidades puedan desarrollar sus propias iniciativas de comunicación, incentivar la inversión en la producción nacional, entre otras. 

El enfoque del proyecto se centra en un favorecimiento de televisoras y radios alejadas de la capital, una consecuencia directa al apoyo que tiene el gobierno en las provincias. Perú Libre ha centrado sus esfuerzos en políticas separatistas que buscan la confrontación entre capital e interior.

Por ejemplo, el primer ministro Guido Bellido solo ha querido responder las preguntas de los periodistas en el idioma quechua. Esta política generará problemas a largo plazo; y promueve tensiones innecesarias entre compatriotas.

Lo más preocupante es el artículo 4 de la ley, que contempla que en caso de que el Ejecutivo declare en emergencia el sector, con carácter excepcional y transitorio, podrá asumir de manera temporal la prestación directa de determinados servicios o la explotación de ciertas redes de telecomunicaciones. Este dispositivo puede entrañar una seria amenaza a la libertad de expresión.

Guido Bellido, mientras se dirige hoy ante el Congreso, en Lima (Perú). EFE/Agencia Andina

La prensa en Perú lleva unos días mucho más agitados de los que creería. La prensa peruana siempre ha apoyado, de manera desvergonzada, a la izquierda progresista en Perú. A cambio, diversos gobiernos les devolvían miles de millones de soles a través de publicidad estatal.

Esto llegó a un punto de quiebre cuando la prensa engañó a miles de jóvenes para que ataquen violentamente a la policía y con ello se provoque la caída del presidente constitucional Manuel Merino, en 2020. La prensa solicitaba que se declare presidente a cualquier representante del Partido Morado y llegó hasta a difundir que la policía estaba realizando desapariciones forzadas de jóvenes, falsedad que desesperó a muchas familias. 

Luego de ello, con la creciente desconfianza en la prensa y con el cambio de directorio en el grupo más importante de medios de comunicación, Grupo El Comercio, la prensa comenzó a ser menos parcializada, en especial debido al ascenso del comunismo en Perú, lo cual ni siquiera los medios más de izquierda apoyaron.

Es a raíz de este ligero alejamiento de la prensa y la izquierda que Pedro Castillo y su partido comenzó con ataques a la prensa. Además de usar el quechua para humillar a periodistas diciendo insultos que no entienden; hubo múltiples actos de violencia contra periodistas de militantes comunistas. 

El programa Beto a Saber, mediante su reportaje “Ayayeros Tv”, ha revelado que se realizarían inversiones multimillonarias en medios regionales ajenos a la capital para que sean favorables al gobierno.

Según Beto a Saber, Nacional TV sería un gran medio de comunicación que solo se dedicaría a defender al partido Perú Libre. Además, se revelaron audios de Bellido en los que refiere que “(…) hay un profundo agradecimiento respecto a todos nuestros hermanos de la prensa regional. El tema de la prensa, los fondos que van a ser asignados para el trabajo de la prensa tienen que ser descentralizados (…)”. Con estos audios se puede entender mejor el contexto de la prensa en el nuevo Perú dominado por el comunismo y la intención del proyecto de ley mencionado.


Por Miguel Morocho Yucra, para La Derecha Diario.

Seguir Leyendo

Trending